El peligro de consumir una dieta alta en ácidos grasos saturados

Es muy peligroso establecer una dieta en alto consumo de ácidos grasos saturados, dentro de esta categoría se encuentran los embutidos y los productos cárnicos. Son de difícil digestión por lo que causa daños en los intestinos, dando paso a la acumulación de toxinas, que conllevan a desarrollar enfermedades crónicas.

Es importante mantener el control y comer con moderación estos productos, su alto consumo también puede incrementar el riesgo de morir o enfermar a temprana edad.

Expertos aseguran que existe una estrecha relación entre las dietas ricas en carnes procesadas y las enfermedades cardiovasculares y el cáncer. En este aspecto, lo que perjudica la salud es la sal y las sustancias químicas que se emplean para conservar los productos procesados.

Los embutidos están formados por pequeñas porciones de proteínas y por ricas grasas saturadas dañinas, que pueden quedar sedimentadas en las paredes de los vasos sanguíneos obstruyendo el paso se la circulación de la sangre, causando coágulos de sangre, elevando los niveles de colesterol y triglicéridos, esclerosis, entre otros.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró que los embutidos son cancerígenos para el páncreas, el colon y la próstata. Aquí se incluye toda la carne transformada o procesada, por lo salado, madurado, fermentado u otros, que mejora su conservación.

El alto consumo de estos ácidos grasos saturados también es uno de los responsables de la obesidad. Lo que no podemos negar es que este tipo de alimento delicioso, pero son elaboradas con recortes y sobras de animales altos en grasas.

Aunque los expertos han advertido sobre los efectos negativos de los embutidos para el organismo, cada vez más son comunes en la dieta, y su consumo suele incrementarse, dentro de esta categoría se encuentran: el chorizo, el jamón, la salchicha, el salami, la mortadela, la longaniza, el salchichón, entre otros.

Sin embargo, cada vez más las fabricas se encargan de mejorar los ingredientes y se esfuerzan por hacer un producto de calidad y menos dañinos de acuerdo a los permisos y límites establecidos por los órganos competentes. Los ingredientes de los embutidos pueden variar según el fabricante y algunos serán más dañinos que otros.

Esther R.

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