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¿Cómo tratar el resfriado de forma natural en los niños?


Los niños son más propensos a resfriarse porque su sistema inmune aun no esta del todo desarrollado, y a medida de que tu pequeño crece va conociendo tocando y llevándose a la boca todo tipo de cosas lo que lo hará mas propenso a sufrir de resfriados mas cotidianamente de lo que quisiéramos.

Se estima que un niño puede padecer de un resfriado entre seis, diez y doce veces al año sobre todo durante los meses de invierno y otoño, porque el aire frio secan sus membranas nasales facilitando así la entrada de los virus y al estar en espacios cerrados se contagia con más facilidad de persona a persona.

Por ello aquí mencionaremos algunas opciones naturales para la recuperación de sus niños ante un resfriado común.

Para la congestión sirve:

Mientras lo bañas, agregas unas gotas de esencia de mentol, pino o eucalipto ayudara a que respire mejor, también sirve colocar estas gotas al vaporizador en el cuarto donde este durmiendo o jugando.

Las gotas de la solución salina (agua salada): si tu niño aun o sabe sonarse la nariz por sí mismo, resulta practico aplicarle unas gotas de agua salada con un gotero en cada fosa nasal para diluir la mucosidad y luego de unos minutos extraérselo con una perilla de goma.

Estos dos puntos anteriores sirven para niños de todas las edades, pero si tu niño ya paso los seis meses y puedes administrarle caldos de pollo o infusiones para hidratarlos sería muy beneficioso, puesto que los ayuda a tranquilizarlos, respirar mejor y por consecuencia a sentirse mejor.

Una buena opción es una cucharada de miel o una infusión tibia de manzanilla puede asimismo ser relajante, pero si tu hijo no es muy dado a ello, no te preocupes, la idea es evitar la deshidratación por lo que un buen batido de fruta también te servirá. La miel en cambio recubrirá la garganta de tu bebe y le aliviara la molestia que le ha provocado la tos y la resequedad, por ende le calmara la tos.

Para niños más grandes, de cuatro años en adelante, además de todo lo mencionado, se le puede enseñar a hacer gárgaras que lo ayuden a cortar la mucosidad que en ocasiones se queda pegada en la garganta y la inflama e irrita imposibilitándoles comer o tomar líquidos.

Lo ideal es hacer gárgaras de tres a cuatro veces al día, mientras tu hijo esté enfermo. Pídele a tu niño que haga gárgaras para  ayudarlo a sentirse mejor, puede que al principio presente negación pero al ver la mejoría el mismo te las pedirá.

Combina media cucharadita de sal en un vaso de agua tibia y revuelve añadiendo un chorrito de limón, también puedes hacer hervir previamente el agua con un trozo de cayota, hasta que el agua se torne levemente verde clara, dejas reposar hasta que entibie y le agregas los ingredientes ya mencionados, no sabrá diferente pero es un muy buen antiséptico y desinflamatorio en esos casos de dolor de garganta.

Para ayudarlo  a aprender a hacer gárgaras:

  • Practica con agua.
  • Dile que incline su cabeza hacia atrás y que trate de detener el agua en el fondo de su garganta sin tragarla.
  • Cuando se sienta cómodo haciendo esto dile que intente hacer ruidos con su garganta. Muéstrale cómo se hace y cómo es el sonido.
  • Enséñale a escupir el agua en lugar de tragársela.
  • Trata de disfrazar el hecho de hacer las gárgaras con un juego, a los niños siempre le gusta jugar con agua.

 

Prokarly
 

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