Defensas se vuelven contra los fármacos incapacitando el sistema inmune

En la actualidad muchos de los medicamentos más modernos logran desencadenar un ataque inmunitario por parte del organismo, que los incapacita.

Por lo tanto, los anticuerpos que actúan contra los fármacos (ADA, de antidrug antibodies) son un problema cada vez más grave, ya que desatan una reacción inmunitaria que logra destruir numerosos medicamentos o sencillamente suprime su efecto. Los ADA suponen un obstáculo para los medicamentos modernos contra el cáncer, las cardiopatías y diversas enfermedades auto inmunitarias, como la artritis reumatoide.

Lo que hace estos medicamentos modernos, llamados biofármacos, más efectivos es que imitan a las proteínas naturales, siendo más eficaces que los tradicionales que muchas veces tienen compuestos sintéticos. Pero como nuestro sistema inmunitario funciona para detectar a las proteínas que le son extrañas, algunos pacientes reaccionan a los biofármacos como si se tratara de bacterias invasoras y desencadenan un violento ataque que rara vez se observa con los medicamentos tradicionales. El resultado es que el biofármaco puede ser anulado o destruido antes de que pueda hacer ningún bien.

Se llegó a pensar que los biofármacos por estar constituidos por genes y proteínas humanas, el sistema inmune respondería favorablemente, no considerándolos extraños; la realidad es que los fármacos contra el cáncer, las cardiopatías y otras enfermedades graves no funcionan cuando son atacados por estos anticuerpos.

La realidad es que los biofármacos se han convertido en una parte fundamental de la medicina. Según la empresa de investigación IMS Institute for Healthcare Informatics, en 2002 representaban el 11 por ciento del mercado farmacéutico mundial; en 2017, entre el 19 y el 20 por ciento, y los laboratorios siguen fabricando más. «La explosión de los biofármacos en el mercado y en las líneas de investigación hace que nos preocupen mucho su eficacia y seguridad», afirma Amy Rosenberg, directora de la división que regula las proteínas terapéuticas en la Agencia Federal de Fármacos y Alimentos de EE.UU. (FDA).

Las nuevas medidas para neutralizar los anticuerpos consisten en educar al organismo a tolerar los medicamentos mediante una estrategia similar a la de las vacunas.

Esther R.

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: